Víctor para siempre

Víctor alegría,
Víctor para siempre

Manuel Guerrero A.

Víctor canto
Víctor coraje
Víctor esperanza
Víctor vida
Víctor pueblo...

Todas tus canciones tienen algo del pueblo.
Y todo el pueblo tiene algo de tus canciones.
Eres pueblo.
Te recuerdo en mí, aquellos años negros, cuando el dolor se colgó de mis párpados y apenas, sí, dejaba entrar la luz.
Era la desesperanza adentrándose en mí, la cultura de la muerte royendo la juventud, el futuro...
el cansancio, el arco iris robado, los geranios que no florecían ya en mi ventana, era el miedo, la libertad enjaulada... era 1985...
Te recuerdo en mí, fluyendo de mí...
Cada caminata de casa al trabajo, en esas mañanas en que vivir
y pensar estaba prohibido, eras la compañía, la fuerza, en la letra de una plegaria que repetía incesantemente, desde Los Tres Antonios hasta Monseñor Eyzaguirre...
No sé por qué comencé a hacerlo, quizás cuando las oraciones se me atascaron en la garganta comenzó a fluir tu canto...

Levántate y mira la montaña
de donde viene
el viento, el sol y el agua,
tú que manejas el curso de los ríos,
tú que sembraste el vuelo de tu alma.


(y las impotencias y las esperanzas se trenzaban en mi voz.)

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre
hoy es el tiempo que puede ser mañana


(la cantaba despacito, paso a paso... como musitando laudes...)

Líbranos de aquel que nos domina
en la miseria.
Tráenos tu reino de justicia
e igualdad.


(cantaba como queriendo aprisionar la esperanza...)

Sopla como el viento la flor
de la quebrada.
Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil.
Hágase por fin tu voluntad
aquí en la tierra
.

(Aún puedo sentir la brisa helada en mi rostro, mientras Eduardo Castillo, Campo de Deportes, Presidente Madero, Dublé Almeyda y otras calles iban quedando atrás...)


Danos tu fuerza y tu valor
al combatir.
Sopla como el viento la flor
de la quebrada.
Limpia como el fuego
el cañón de mi fusil.



(Y volvía a empezar una y otra vez, hasta que las puertas del colegio, aparecían a mi paso y comenzaba uno de mis primeros trabajos...)

Levántate y mírate las manos
para crecer estréchala a tu hermano.
Juntos iremos unidos en la sangre
ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.


(así sea... así sea...)

Eso fue por años... después, la cantaría mientras iba a dejar a mi hijo a su colegio... (supongo que de esos momentos nace uno de los hilitos que han impregnado de arte, música, esperanza, luz y coraje, su vida)
Nunca lo conté a nadie... hoy, en que este pueblo que te ama te dice hasta siempre, necesito compartirlo... necesito contar que ayer canté despacito, nuevamente, mientras iba en la fila que me acercaba a tu féretro. Fue inevitable llorar cuando me encontré con la mirada límpida y serena de Joan y la cálida presencia de la señora Ángela Jeria.

Todas tus canciones tienen algo del pueblo.
(Todo el pueblo tiene algo de tus canciones)
Pero ésta, ésta tiene algo que trasciende la muerte.
Y la seguiré cantando...

Hágase por fin tu voluntad
aquí en la tierra...


"Víctor alegría
Víctor para siempre".



Marga.

Mañana del primer sábado de diciembre 2009, antes de ir a la feria...